Comedores Compulsivos Anónimos Argentina

¿Qué podés esperar en una reunión de OA?

Aceptación tal como estás ahora, como has estado antes y como estarás en el futuro que elijas.

Después de años peleando con la balanza y dándole vueltas a la comida, decidiste darle una oportunidad a Comedores Compulsivos Anónimos (OA). Encontraste una reunión cerca de tu casa en esta página, o llamando o mandando un mail. Llamaste a la persona de contacto para confirmar el día, hora y lugar, y así te aseguraste de que no hubiera cambios.

Cuando llegues a la reunión, te vas a encontrar con hombres y mujeres que comparten una misma enfermedad: la compulsión por la comida. Y también comparten una misma solución: los Doce Pasos y las Doce Tradiciones de OA. Puede haber desde 3 hasta 30 personas. En una reunión presencial promedio, son unas 5 o 6; las virtuales son más concurridas. Te van a recibir con buena onda.

La reunión suele arrancar con la Oración de la Serenidad. Capaz escuchás una lectura que se llama "Nuestra Invitación a Ti", donde se explica la compulsión por la comida y la solución de los Doce Pasos. Los formatos pueden cambiar, pero todos los grupos de OA coinciden en buscar la recuperación en tres niveles —físico, emocional y espiritual— a través de los Doce Pasos. Y el único requisito para ser miembro son las ganas de dejar de comer compulsivamente.

Podés escuchar a alguien abrir la reunión y hablar 10 o 15 minutos sobre cómo era su vida antes de OA, qué pasó y cómo está ahora. O tal vez lean un fragmento de algún libro de OA o de AA (Alcohólicos Anónimos). Después, otros miembros comparten su experiencia, su fortaleza y su esperanza. Si querés, podés presentarte como recién llegado. Ahí te vas a dar cuenta de que no estás solo, que hay una manera de salir de esa desesperación. El anonimato es clave en OA: lo que compartas no sale de la reunión. Es un compromiso de todos. Eso te da la seguridad para hablar sin filtro.

Capaz reconocés tu propia historia cuando escuchás lo que otros cuentan. Escuchar te va a ayudar a encontrar personas que tienen lo que vos querés: puede ser bajar de peso, subirlo (si tenés problemas de anorexia), encontrar claridad, alegría o dejar atrás la obsesión. Tal vez quieras pedirle a alguien que sea tu padrino o madrina. Un padrino te va a ayudar a trabajar los Pasos del programa para lograr la recuperación que estás buscando.

Cuando los miembros cuentan sus historias, capaz los escuchás hablar de un Poder Superior o de Dios. Pero ojo: OA no es un programa religioso ni sigue ninguna religión en particular. Es un programa de principios espirituales, y cada uno los trabaja a su manera con el Poder Superior que elija.

A veces pasan una lista para que anotes tu nombre y tu número de teléfono, así se pueden dar una mano entre reunión y reunión. Puede que alguien del grupo te llame para responder las dudas que tengas sobre el programa. Y vos también podés usar esos números cuando necesites ayuda. El teléfono es una herramienta clave en OA: sirve para dar y recibir apoyo, y para recordarte que no estás solo.

Las reuniones suelen durar una o dos horas, y seguido tienen un descanso. Ahí podés hacer preguntas y elegir algún libro de OA para aprender más sobre el programa. Pedir ayuda es un paso re importante hacia la recuperación. Como OA se mantiene con las contribuciones de los miembros, pasan una canasta para donaciones.

Vas a notar que algunos miembros se ofrecen como voluntarios para que las reuniones sigan funcionando: el secretario del grupo, el tesorero, los que reciben a los que llegan. Para ellos, hacer algún servicio en OA les ayuda a no comer compulsivamente. El servicio es importante para su recuperación y les permite devolver el apoyo a la Hermandad que les salvó la vida. Hay oportunidades de servicio en todos los niveles, desde hacer café y poner las sillas hasta formar parte de la Junta de Custodios.

La reunión suele cerrarse con una lectura como la Promesa de OA: "Pongo mi mano sobre la tuya". Si no te sentiste cómodo en la reunión a la que fuiste, probá con otro grupo, en otro horario o lugar. Una buena idea es ir al menos a seis reuniones antes de decidir cuál es la que te queda mejor.

Lo que NO vas a encontrar en las reuniones de OA: balanzas, dietas, cuotas, honorarios, "tenés que", "debés" ni juicios.

Lo que ENCONTRARÁ en las reuniones es:

Aceptación tal como estás ahora, como has estado antes y como estarás en el futuro que elijas.
- Comprensión de los problemas que enfrentás hoy —problemas que seguro otros del grupo también tienen.
- Comunicación que surge naturalmente de la comprensión y la aceptación mutuas.
Recuperación de tu enfermedad.
- Poder para empezar una nueva vida a través de tu propia aceptación y comprensión, la práctica de los Doce Pasos, la creencia en un poder más grande que vos, y el apoyo y el compañerismo del grupo.

Si decidís que sos uno de los nuestros, te recibimos con los brazos abiertos. Sea cual sea tu situación, te ofrecemos el regalo de la aceptación. Ya no estás solo. Bienvenido a Comedores Compulsivos Anónimos. ¡Bienvenido a casa!