17 marzo, 2015

Sobre OA

¿Qué es OA?

“OA es una Hermandad de hombres y mujeres que, compartiendo su experiencia, fortaleza y esperanza se están recuperando de su compulsión por la comida.

Damos la bienvenida a todo aquel que desee dejar de comer compulsivamente. No hay cuotas ni honorarios, nos mantenemos con nuestras propias contribuciones y no solicitamos ni aceptamos ayudas externas. OA no está afiliada a ninguna empresa, organización o movimiento político, ideológico o religioso. OA no tiene opinión referente a asuntos ajenos; no entramos en controversias.

Nuestro propósito primordial es abstenernos de comer compulsivamente y llevar este mensaje a los comedores compulsivos que todavía sufren”.

¿Quién pertenece a OA?

En Comedores Compulsivos Anónimos se encuentran miembros con un enorme sobrepeso, incluso con obesidad mórbida; con sobrepeso moderado, con un peso medio y por debajo de su peso; miembros que todavía mantienen un control periódico sobre su comportamiento alimentario o que son totalmente incapaces de controlar su modo de comer compulsivo.

Los miembros de OA experimentan muchos patrones diferentes de comportamiento con respecto a la comida. Estos «síntomas» son tan variados como nuestros miembros. Entre ellos están:

  • obsesión con el peso, la talla y la forma corporal
  • atracones de comida o comer constantemente
  • preocupación por las dietas reductoras
  • pasar hambre
  • abuso de laxantes o diuréticos
  • ejercicio excesivo
  • inducción del vómito después de las comidas
  • masticar y escupir la comida
  • uso de píldoras adelgazantes, pinchazos u otras intervenciones médicas para el control del peso
  • incapacidad para dejar de comer determinados alimentos tras tomar el primer bocado
  • fantasías con la comida
  • vulnerabilidad ante los programas de adelgazamiento rápido
  • preocupación constante por la comida
  • uso de la comida como recompensa o como consuelo.

Nuestros síntomas pueden variar, pero compartimos un lazo común: somos impotentes ante la comida y nuestras vidas son ingobernables. Este problema común ha llevado a los miembros de OA a buscar y encontrar una solución común en los Doce Pasos, las Doce Tradiciones y las nueve herramientas de Comedores Compulsivos Anónimos.

¿Cómo adelgazan y mantienen un peso saludable los miembros de OA?

El concepto de abstinencia es la base del programa de recuperación de OA. Al admitir la incapacidad de controlar la ingestión compulsiva en el pasado y abandonar la idea de que todo lo que se necesita es «un poco de fuerza de voluntad», se hace posible abstenerse de comer compulsivamente, día a día.

Aunque un régimen puede ayudarnos a adelgazar, con frecuencia intensifica la compulsión de comer en exceso. La solución ofrecida por OA no incluye consejos de dieta. No proporcionamos dietas, servicios de consejeros, hospitalización ni tratamientos; OA tampoco participa ni realiza investigaciones o cursos en el campo de los trastornos alimentarios. Para adelgazar, es aceptable cualquier plan de alimentación aprobado por un médico.

Se anima a los miembros de OA interesados en aprender sobre nutrición o que buscan consejo profesional, que consulten con profesionales cualificados. Podemos usar dicha ayuda libremente, con la seguridad de que OA nos apoya a cada uno de nosotros en nuestros esfuerzos por recuperarnos.

¿Qué ofrece OA?

Ofrecemos aceptación y apoyo incondicional a través de las reuniones de OA, siempre disponibles, que son autosuficientes mediante contribuciones voluntarias.

En OA creemos que tenemos una enfermedad con tres aspectos: físico, emocional y espiritual. Decenas de miles de personas han descubierto que el programa de Doce Pasos de OA logra la recuperación en esos tres niveles.

Los Doce Pasos encierran un conjunto de principios que, si se siguen, fomentan el cambio interior. Los padrinos y madrinas nos ayudan a comprender y a aplicar dichos principios. Puesto que las viejas actitudes están descartadas, con frecuencia descubrimos que ya no hay ninguna necesidad de abusar de la comida.

Aquellos de nosotros que escogemos recuperarnos día a día practicamos los Doce Pasos. Al hacerlo, conseguimos un nuevo modo de vida y una libertad duradera de nuestra obsesión por la comida.

Tanto para los recién llegados como para los veteranos, Nuestra Invitación a Ti resume lo que OA ofrece y cómo puede ayudar a encontrar la recuperación al comedor compulsivo que todavía sufre.

¿Por qué OA es anónimo?

El anonimato permite a la hermandad gobernarse a sí misma a través de los principios y no de las personalidades. El estatus social y económico no tiene importancia en OA; todos somos comedores compulsivos. El anonimato con respecto a la prensa, la radio, la televisión y otros medios de comunicación garantiza que no se descubra la pertenencia a la hermandad de OA.

¿Cómo se financia OA?

Comedores Compulsivos Anónimos no tiene cuotas ni inscripciones. Es totalmente autosuficiente gracias a la venta de literatura y a las contribuciones de los miembros. La mayoría de los grupos «pasan la cesta» en las reuniones para cubrir gastos. OA no solicita ni acepta contribuciones externas.

¿Es OA una organización religiosa?

OA no es una sociedad religiosa, ya que no requiere una creencia religiosa definida como condición para ser miembro. OA tiene entre sus miembros a personas de muchas fes religiosas, así como ateos y agnósticos.

El programa de recuperación de OA se basa en la aceptación de determinados valores espirituales. Sus miembros son libres de interpretar dichos valores como mejor consideren, o no pensar en ellos en absoluto si así lo eligen.

Muchas personas que vienen a OA tienen reservas para aceptar cualquier concepto referente a un poder superior a ellas. La experiencia de OA ha demostrado que aquellos que mantienen una mente abierta acerca de este tema y siguen asistiendo a las reuniones de OA no tendrán dificultades para crear su propia solución para este asunto tan personal.

¿Dónde puedo encontrar a OA?

Vaya al apartado Buscar una reunión en este sitio web y siga las instrucciones para encontrar una reunión en su zona. O puede ponerse en contacto con la Oficina del Servicio Mundial en el teléfono (505) 891-2664 o enviar un correo electrónico para más información. También puede buscar Comedores Compulsivos Anónimos en su guía de teléfono local y en la sección de sociedad de su periódico local o la sección de eventos de su comunidad.

¿Cómo comenzó OA?

La idea de OA se le ocurrió a la fundadora Rozanne S. en una reunión de Jugadores Anónimos (GA) a la que asistió con un amigo jugador compulsivo en 1958. A medida que los miembros de GA compartían sus historias, escuchó su historia, no de juego, sino de comedora compulsiva. Supo entonces que el programa de Doce Pasos y de Doce Tradiciones fundado por Alcohólicos Anónimos (AA) y adaptado por GA le ofrecía una oportunidad de cambiar su vida y reducir su peso de 69 kilos a un tamaño que se ajustara a su estatura de 1,57. Hasta 1960, cuando su peso ya había aumentado hasta los 73 kilos, no pudo encontrar a otras personas que compartieran sus convicciones.

Su encuentro casual con una vecina, Jo S, dio a Rozanne fuerza numérica, incluso aunque fuera sólo una persona. Juntas encontraron a otra comedora compulsiva, Bernice S., y convocaron la primera reunión de OA en Los Ángeles, California, el 19 de enero de 1960. En la actualidad, cerca de 6,500 grupos de OA se reúnen cada semana en más de 75 países. Dividida en diez regiones mundiales y con aproximadamente 54,000 miembros en todo el planeta, OA ayuda a miles de comedores compulsivos a encontrar una nueva vida.

(Para saber más sobre la historia de OA, lea Más allá de nuestros mayores sueños).

DOCE PASOS

Los doce pasos muestran la forma en la que trabajamos para recuperarnos de la adicción a la comida  a los tres niveles: físico, emocional y espiritual. Nos ayudan a identificar y sanear los sentimientos que nos llevaban a comer compulsivamente.

DOCE TRADICIONES

Las doce tradiciones muestran como nuestros grupos, OA en su conjunto y nosotros mismos en nuestra vida, resolvemos los problemas y seguimos llevando el mensaje de recuperación a los comedores compulsivos que todavía sufren por comer compulsivamente.

HERRAMIENTAS

Usamos las nueve herramientas: un plan de comidas, apadrinamiento, reuniones, teléfono,escribir, literatura, plan de acción, anonimato y servicio. Nos ayuda a conseguir y mantener la abstinencia y la recuperación de comer compulsivamente.

DOCE PROMESAS

Al abrir nuestra mente y soltar el control y tener una buena voluntad hemos conseguido ciertas promesas que nos parecían imposibles al llegar a OA.  Hemos dejado de machacarnos por nuestro pasado y cómo actuamos en él. Ya no tenemos ansiedad constantemente. Abandonamos el egocentrismo, podemos pensar también en los demás, sentirnos útiles. En nuestra vida ya no es todo negro, nuestra actitud es mucho más positiva. Superamos el miedo a la falta de dinero, a relacionarnos con otras personas y a lo desconocido. Confiamos en nosotros mismos y en los demás. Conocemos la paciencia, la perseverancia y la paz.

 

 

TESTIMONIO 1

Durante más de 15 años negué ser una comedora compulsiva. Creía que mi problema era que no podía sostener una dieta. Nada más.

Pasé años alternando entre comerme todo y hacer dietas restrictivas. Probé la dieta de la sopa, de la luna, la dieta disociada, dieta proteica, auriculoterapia, usé plantillas que prometían hacerte adelgazar mientras caminabas, dietas de 600 kcal, dietas de 1200 kcal. El resultado: bajaba 10 y subía 15. En un verano llegué a aumentar cuatro talles de pantalón.

Muchas veces comí alimentos congelados porque no podía esperar que se descongelaran al bajarlos del freezer, alimentos quemados por querer descongelarlos rápido; llegué a pasar el día a frutas para luego comer todo lo que podía, vomitarlo y volver a comer hasta no dar más.

Años de muchísimo dolor, frustración, aislamiento y desprecio por mí misma.

Llegué a OA desesperada buscando que me ayuden a mantener una dieta más. OA no era parecido a nada de lo que conocía. No había balanzas, dietas, platos prohibidos o permitidos; pero sí había personas que compartían su experiencia de la forma más honesta que había escuchado, personas que escucharon mi historia amorosamente, sin juzgarme.

OA no es un club de dietas y calorías. OA para mi es una escuela de vida y en cada reunión me siento en casa. Hace 3 años que formo parte de este maravilloso programa y puedo decir que me cambió la vida. No es mágico, es real, amoroso y funciona.

Anónimo. Ciudad de Buenos Aires, 2015

TESTIMONIO 2

Quiero compartir los beneficios que encontré al estar en recuperación en OA:

  • Puedo llamar por teléfono a mis compañeros de OA y pedir ayuda antes de ir a una fiesta o salir a comer con amigos.
  • Comer varios días fuera de casa y estar abstinente con la comida
  • Mantener estable mi peso por 10 años con oscilaciones de 1 o 2 kilos.
  • A veces voy a OA y me siento muy desequilibrada. Comparto allí mis problemas y baja mi angustia. Entro mal al grupo y siempre salgo mucho mejor y no como compulsivamente.
  • Sé que siempre tengo mi lugar en OA, un grupo amoroso que funciona todos los días.
  • Sé que no estoy más sola con mi desorden alimentario.
  • Nunca más voy a internarme en un lugar para bajar de peso, ni ayunar, ni probar la ultima dieta de moda. Sé como termina la historia: salgo de la internación o termino la dieta y recupero todos los kilos bajados.
  • Recibo gratis todo lo que necesito, me escuchan atentamente sin interrumpir. Este es un gran regalo y muy difícil de encontrar en otro lugar.
  • Que mi Poder Superior me dió la perseverancia para no dejar nunca la recuperación. Es muy triste volver a ver a compañeros que se alejaron de OA y vuelven con todos los kilos de más que recuperaron.
  • Tengo una muy buena relación con mi Poder Superior. Estoy segura que el quiere lo mejor para mi.
  • Me acepto hoy con el peso que tengo, aunque quisiera tener 2kg menos.
  • Vivir solo por hoy y no proyectarme al futuro o vivir en el pasado. Hoy trataré de hacer lo mejor que pueda con la ayuda del grupo y de mi Poder Superior.
  • Recibí el regalo de abstenerme de comer compulsivamente y la mayoría del tiempo estoy libre de la obsesión por la comida.
  • No pienso todo el día en la comida que no me hace bien y daña mi cuerpo.
  • Como comida sana que nutre mi cuerpo y mi espíritu. Me empezó a gustar este tipo de comida.
  • Dejé de pensar: “¿Qué me compro en el kiosko?”, e inmediatamente después: “¿Qué me compro en la panadería?”. Estos dos lugares dejaron de ser mis proveedores. Lo único que conseguí allí eran dulces que me hacían engordar.
  • El azúcar dejó de ser la droga que usaba para cambiar mis estado de ánimo.
  • Dejé de consumir todos mis alimentos disparadores. Lo que ésto trajo a mi vida fue serenidad y equilibro.

Anónimo. Ciudad de Buenos Aires, 2016

TESTIMONIO 3

Un antídoto contra el agotamiento y el abandono

Llegue a OA agotada y con un solo deseo: que alguien me ayudara a poder pensar en algo más que la comida, los kilos, las dietas y la imagen. Había probado absolutamente todo – nutricionistas, médicos, grupos de dieta, acupuntura, homeopatía, terapia – y paradójicamente, la sensación era la de estar cada vez más loca y más obsesionada con el tema. Tal vez en algún punto ya ni siquiera se trataba de estar más flaca o más gorda, solo quería salir de ese mundillo paralelo de la comida, que tanta tristeza y encierro me generaba. Supongo que si se hubiera tratado solamente de fuerza de voluntad, lo hubiese logrado antes (y por mi cuenta) porque nadie más voluntarioso que yo para buscar e intentar formas de salir del círculo vicioso que conforman la obsesión, la compulsión y la culpa. El hecho es que realmente no podía; no importaba cuanto empeño, racionalidad o “buena onda” le pusiera… Necesitaba una ayuda más grande que mi propia autodeterminación.

Una conocida me habló de OA, y obviamente lo primero que pensé fue que un programa espiritual no tenía absolutamente nada que ver conmigo o mis necesidades. Yo no tenía un problema espiritual, pensaba, solamente no podía parar de comer! Sin embargo acepte ir a una reunión, y a pesar de no entender muy bien de que se trataba, algo me conmovió profundamente. Y seguí viniendo, con la intuición de que quizás había subestimado mi enfermedad, y que el grupo tenía para ofrecerme exactamente lo que necesitaba, aunque yo no supiera que era.

Hace tres años que sigo viniendo y deseo que todos los que sufren o alguna vez sufrieron por el tema de la comida, se den una oportunidad. Hicimos tantas cosas por este tema, que una más que daño puede hacer, no? Cualquiera que sea el problema que tengas con la comida, sos bienvenido a esta reunión.

Anónimo. Ciudad A. de Buenos Aires, 2016